lunes, 20 de enero de 2014

El fin de las vacaciones

Hace más de tres años que mis periodos vacacionales son sumamente largos, dos o tres meses sin escuela contra mi semestre en la UNAM que en verdad es cuatrimestre. Las vacaciones son esos periodos de tiempo donde guardamos cientos de acciones y aventuras sin realizar. Los periodos escolares, e incluso más la primera semana de clases, están llenos de propuestas, de planeación para las vacaciones. Pasamos horas y horas con los colegas hablando de los lugares a donde queremos ir, de los libros que vamos a leer, las películas que ahora sí veremos, sin la molestia de las clases.

Me pregunto si un periodo vacacional será suficiente para hacer todas esas cosas planeadas. No lo sé. No es que sea algo imposible de descubrir, pero qué sería de nosotros si ya hubiéramos ido a todos esos museos, si ya conociéramos el final de todos esos libros.
Tengo una lista de tareas a realizar que se aparece en la planeación de cada periodo vacacional:

  • ·         Leer de corrido Finnegans Wake
  • ·         Ver un maratón de películas de Woody Allen, incluyendo Antz
  • ·         Escribir cada semana en el blog
  • ·         Ir a patinar en Reforma
  • ·         Ver tres noticieros al día
  • ·         Visitar un museo a la semana
  • ·         Conocer todas las librerías de viejo del DF
  • ·         Llevar a arreglar la bici
  • ·         Entrar a un gimnasio
  • ·         Pasar una semana sin abrir Facebook o Twitter (aceptémoslo, no se pueden los dos al mismo tiempo)
  • ·         Leer un periódico entero, de cabo a rabo. Incluyendo aquellas notas que nos enojan por estar mal hechas
  • ·         Darle una segunda oportunidad a Murakami


Sin embargo estas vacaciones las aproveché para reflexionar en algo. Descubrí que son esas cosas que nunca hacemos las que le dan sentido a nuestras vacaciones, el siempre tener algo que hacer es lo que le da sentido al añorado día en que acaba el curso.


He descubierto que yo, como aquellos personajes de Andrés Neuman, disfruto las cosas que no hago. El fin de las vacaciones llegará cuando el último punto de la lista se haya realizado. 



lunes, 20 de mayo de 2013

Entrevista con Xavier Velasco

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con un gigante de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax" y en el blog literario La leonina faena (www.xaviervelasco.com).


Foto del instagram @EquisVelasco


Xavier Velasco accedió a dar esta entrevista en la que nos habla de los 10 años del Premio Alfaguara de novela que obtuvo con Diablo Guardián. 
Agradecimientos para Xavier Velasco, Jeanette Cruz, Mariana Pérez y todo el equipo de la editorial Alfaguara que nos ayudó con la entrevista.

Link para móvileshttp://www.ivoox.com/entrevista-xavier-velasco-audios-mp3_rf_2059877_1.html





Ezra Alcázar

jueves, 28 de marzo de 2013

¿Cuánto tiempo pasará para que la gente pueda vivir tranquila otra vez?


"La violencia está en el alma del DF. No hay que buscarla, ella te encuentra. Se aparece. Anda suelta. No es una cosa nueva, (…) pero en los últimos años se ha nutrido de lo peor de nosotros mismos y del terrible horror profesional de algunos otros. Ha dejado de ser un accidente personal, o una ocasional decisión del poder. Hoy, la ley de probabilidades, apunta contra uno. (…) [Es] la fiesta de la barbarie. La desesperación de la miseria llevada al nivel de la locura temporal. (…) Esta ciudad no me la han contado, yo la he visto.” Paco Ignacio Taibo II

Han pasada ya cuatro años desde la primera y única vez que me han asaltado en la ciudad. La técnica fue buena. Eran las 14:30 horas de un jueves, un corredor lleno de árboles, iluminado por el abrasador sol que gobierna en la ciudad. A mitad del corredor un muchacho de aproximadamente unos 19 años me preguntó cómo llegar a Taxqueña, se sentía perdido, no sabía dónde estaba, las obras por la construcción del nuevo metro lo habían llevado a extraviarse y se sentía asustado. Más de una vez me he sentido perdido, a veces me gusta, muchas otras no. Decidí ayudar al muchacho, le indiqué por dónde caminar para encontrar un bus que lo llevara a su destino, cuando me quise despedir él ya tenía un gran puñal frente a mí a la altura de mi cuello.

Mi asalto fue sencillo, no hubo peligro mayor, entregándole todo lo que tenía me liberaría de una paliza segura. Años antes mi propia madre fue víctima de algo más grave. Una noche al salir de una eterna cirugía tomó un taxi para ir a casa. En el semáforo que siguió al hospital tres hombres entraron a la fuerza en el taxi, el taxista era uno de ellos, todo lo habían planeado, era uno de esos “secuestros exprés”. Para ella el evento fue algo traumático, desde entonces sus taxis siempre son de sitio y procura no salir tarde de casa.



Hoy me han puesto en un dilema. Llegué a casa y antes de subir me quedé platicando en el auto de la persona que me trajo, mientras platicamos vimos cómo un taxi se detuvo frente a casa y dejó a una chica, todo parecía muy normal hasta que la chica se acercó, con lágrimas en los ojos y una cara destrozada la chica nos pidió auxilio –Ayuda, por favor. Me han asaltado– no supe que hacer, circulaban por todos lados historias en que la gente finge ser asaltada para asaltarte a ti, también quedaba el referente de mi asalto. Sólo me quedó sacar el celular y llamar a la patrulla, informar de todo lo que había sucedido, decirles que la chica necesitaba ayuda y que no me quería arriesgar a un asalto más. Después de tres minutos la policía no llegaba, me sentía mal. Encendí el auto y decidí ir yo mismo por la policía. No habían pasado ni diez minutos cuando la policía, los vecinos con sus perros y nosotros estábamos con la chica, ya sin miedo a un posible asalto disfrazado siniestro a una chica. Ella fue obligada tener sexo oral con el chofer, la despojó de sus posesiones y la arrojó lejos de su casa, donde ella no tuviera opciones para pedir auxilio.

La ciudad no está blindada contra el crimen, el que no nos encontremos cuerpos colgados en los puentes, como hace dos años en Guadalajara, no significa que estemos exentos de criminales. Han llegado a mí muchas historias de robos en taxis, en taxis que no están bien regulados por el gobierno. ¿Cuántas personas más deben ser secuestradas? ¿Cuántas chicas más deben ser obligadas a lamer el grotesco falo de un taxista degenerado? ¿Cuánto tiempo pasará para que la gente pueda vivir tranquila otra vez?


jueves, 21 de marzo de 2013

Entrevista con Fabrizio Mejía Madrid

En la historia reciente de México hay dos eventos que han marcado al país, entre los dos sucesos pasaron 17 años, casi mi edad. El primero de esos episodios sucedió en 1968, una fecha que sin decir más ya habla demasiado, pues el 68 fue el año de una década mundial; el segundo episodio que marcó México sucedió el 19 de septiembre de 1985, cuando el gran terremoto destrozó la ciudad.



El escritor mexicano, Fabrizio Mejía Madrid, publicó en el año 2011 una novela en la que el personaje principal es Gustavo Díaz Ordaz. En ese libro, Mejía Madrid, logró plasmar un profundo retrato de uno de los monstruos más temibles, el presidente represor del 68. Ahora en 2013, Mejía Madrid nos trae un libro que habla del segundo episodio importante de la historia de México, el terremoto. Acompañada de las caricaturas de José Hernández, la pluma de Mejía Madrid, da testimonio de lo que la sociedad puede lograr cuando se siente amenazada, cuando sus gobernantes son indiferentes e ineficientes, cuando el mundo intenta tumbarte.



Sumergidos en el barrio de La Conchita, el escritor de estos dos libros accedió a darnos una entrevista en la que no sólo habla de Disparos en la Oscuridad y Zona de Desastre, en esta entrevista, el también articulista de Proceso, nos habló sobre Vida Digital, uno de sus últimos libros, y la política actual mexicana.

Los invito a escuchar la entrevista y dejar sus comentarios.

Link para dispositivos móviles


viernes, 15 de marzo de 2013

Hasta no ver no creer.

Desde el primer texto que leí sobre esta reforma todo me pareció muy bueno. Hace apenas unos días mientras hacía alguna cosa sonó mi iPad para avisarme que la reforma a las telecomunicaciones estaba en proceso de ser aprobada. A eso siguió otra notificación del periódico Reforma en la que me informaban que los sumos sacerdotes de las telecomunicaciones en México; Emilio Azcárraga Jean, Ricardo Salinas Pliego y Carlos Slim; estaban de lo más felices con la reforma. Ahí no terminó mi sorpresa, mi sorpresa aumentó cuando me enteré qué decía la reforma y que eso no era algo que normalmente agradara a esos poderosos de los medios en México. La reforma es demasiado buena para ser cierta.


Esta reforma ha sido lanzada por el grupo que, a mi parecer, menos quería una reforma así antes de las elecciones, pareciera que esta reforma viene a dar algún tipo de democratización a los medios, consigna escuchada en las manifestaciones que antecedieron a las elecciones presidenciales del 2012. Lo primero que viene a sorprender y que nos da esperanza para una posible democratización de los medios es la autonomía que se pretende dar a instituciones reguladoras como Ifetel.

Nada garantiza que este instituto, que pretende ser un regulador muy poderoso, no llegue a ser controlado por alguno de los sumos sacerdotes de las telecomunicaciones, sin embargo la planeación de la reforma establece unos filtros sumamente potentes para quien quiera dirigir estos organismos. Esta comisión ha sido blindada con el establecimiento de siete comisionados, uno diferente del otro, para poder así evitar los malos tratos.

Otra cosa destacable en esta reforma es el tema del Must Offer y Must Carry. El must offer es la obligación de las estaciones de televisión abierta de ofrecer sus señales a todos los concesionarios de televisión restringida que así lo soliciten sin ningún costo, sólo exceptuando a aquél concesionario que tenga la mayoría de clientes, esto sin afectar el cobro al usuario. El must carry es, como mancuerna, el “derecho” que tienen las estaciones de televisión abierta de transmitir sus señales por la televisión restringida, siempre que el concesionario o permisionario de televisión abierta así lo solicite.

Hoy en día en México 9 de cada 10 mexicanos son usuarios de Telmex en cuanto a telefonía fija; en telefonía celular, 7 de cada 10 tiene como prestador de servicios a Telcel; en televisión, 7 de cada 10 mexicanos son asiduos televidentes de Televisa, pero en televisión de paga, con las concesiones que hasta ahora ha conseguido la empresa de Azcárraga Jean, 6 de cada 10 está con Televisa. Esto nos muestra la concentración de clientes en sólo dos grupos, en cuanto a televisión y telefonía.

Podríamos decir, con esto, que las demandas de una posible democratización de los medios es cada vez más probable con esta reforma, mostrando que el que mejor servicio de a la población será el ganador.

Sentimientos encontrados

Es paradójico que haya sido el PRI con su presidencialismo reciclado el que venga a hacer una reforma de esta envergadura. En los primeros cien días de su mandato, Peña Nieto, viene a presentar una reforma que podría ser histórica, que muestra a la población lo que él mismo ha dicho en otras ocasiones, él no tiene una ideología, tiene intereses, y su interés ahora es presentarse como un presidente reformista.

La única explicación a que sea Peña Nieto el que realice esta reforma es que sólo él podía hacerla. Sólo un hombre, como Peña Nieto, que llegó al poder de la mano de una de las empresas más poderosas en las telecomunicaciones, como es Televisa, podía enfrentarse a echar una propuesta así sin que se viera como un ataque directo. Si Andrés Manuel López Obrador hubiera llegado al poder y hubiera hecho una reforma como esta, todos los sumos sacerdotes del poder comunicativo en México se habrían ido contra él, tachándolo de populista y de ser un peligro para México.

Esta reforma ha sido realizada muy meticulosamente por la desconfianza a que la reforma les pueda afectar cuando dejen el poder, para que otros no la aprovechen en su beneficio y en perjuicio para los demás.

En el terreno político podemos encontrar que Peña Nieto quiere demostrar que se puede independizar de aquellos que lo llevaron al poder, y que es él el que cada día acumula más poder. Hace apenas unas semanas atrás Peña Nieto dio un golpe importantísimo que llevaba un mensaje, el mensaje era que él tenía el poder y que no iba a permitir que ningún otro poder fáctico se fuera sin probar un poco del poder del presidente del cambio.

¡Cómo me dueles, México!

Pero esta reforma no sólo afecta o beneficia a los concesionarios, tiene una repercusión directa con la población, que va desde el dinero que hoy en día pagan por sus servicios de telecomunicaciones hasta la posibilidad de tener un campo de información más abierto y más plural.

¿Están los mexicanos interesados en esta reforma? La mayoría de los mexicanos ha sido criada bajo una cultura de Televisa. Si a mí hace unos quince años me hubieran sacado de la programación de Televisa, yo estaría completamente extraviado. Se nos metió en una cultura que nos hace creer normal que sea Televisa la que siempre está ahí para informarnos, Televisa se transformó en una secretaría de educación en casa.

Una parte importante de los mexicanos no comprende la importancia de la reforma porque no se ha dado cuenta de que está bajo un monopolio de la información y que son ellos manejados como títeres. Gran parte de la población no tiene idea de lo importante que es esta reforma para el futuro de México.

Denise Dresser escribió un artículo hace unos años en el que exponía que somos unas naranjas, naranjas que son exprimidas por los grandes monopolizadores del dinero en México. Ya sea un banco, un afore, Telmex, Telcel, alguien nos exprime, somos víctimas de una estructura oligopolizada porque no hay nada más. Esta estructura está basada en la extracción de rentas a los consumidores y que el gobierno permite que sean tratados así, como naranjas por exprimir.
Me gustaría pensar que esta reforma es el primer paso para que los mexicanos no seamos tan exprimidos, pensar que las tarifas telefónicas serán más bajas, que podré pagar poco dinero por un buen servicio de telefonía y que podré escoger entre muchas concesionarias. Pero para que todo esto funcione es sumamente necesario que dejemos de ser parte de la bola de analfabetas funcionales y nos convirtamos en verdaderos ciudadanos, personajes activos en la vida pública, política, social y cultural de México.

Y como cada vez se entiende menos lo que pasa en el país y nadie nos da ninguna respuesta, les dejo esta canción.


Ezra Alcázar 

jueves, 3 de enero de 2013

"El material literario se resiste a ser narrado"


Acompañado de una infusión mágica que cualquier soñador creería le da inspiración y un llavero del Necáxa en la mano izquierda, Juan Villoro, uno de los principales escritores latinoamericanos contemporáneos accedió a dar una entrevista para el blog los inconquistables, porque Juan Villoro más que ser inconquistable es un hombre que ha conseguido conquistar todos los géneros literarios.


Foto: @BaryPao



Nacido en el Distrito Federal de México el 24 de septiembre de 1956, tras estudiar sociología en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y asistir al Taller de Cuento de Augusto Monterroso, de 1976 a 1977 fue becario del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) en el área de narrativa. Condujo el programa de Radio Educación El lado oscuro de la luna de 1977 a 1981 y de 1980 a 1981 fue jefe de actividades culturales en la UAM. Agregado cultural en la Embajada de México en Berlín entre 1981 y 1984, dentro de la entonces República Democrática Alemana, colaborador en publicaciones como Cambio, Gaceta del Fondo de Cultura Económica, El País, Letra Internacional, ABC, Diario 16, Crisis, El Malpensante, Letras Libres, Proceso y Vuelta, fue también jefe de redacción de Pauta y director de La Jornada Semanal, suplemento cultural del diario La Jornada, de 1995 a 1998.

Foto: @aikossss


En esta entrevista Juan Villoro nos habla de su infancia, de su faceta de lector, de sus inicios en la escritura y de la política actual , así como también nos da su punto de vista del universo digital que cada vez es más pisado por los mexicanos. 

http://www.ivoox.com/entrevista-juan-villoro-audios-mp3_rf_1683974_1.html


lunes, 31 de diciembre de 2012

¿Para quién inicia este 2013?

Conservo aún en mi memoria los primeros recuerdos de haber festejado la llamada fiesta de “noche vieja”. Muchos integrantes de la familia que ya se han ido de este “mundo al revés” están en casa tan saludables que todavía no me creo que estén muertos, las imágenes que se conservan en mi cabeza están en un tono que se asemeja a los filtros del instagram.


Por esos años ya sucedía que en punto de las cero horas las líneas de todos los teléfonos locales y los pocos celulares estaban saturadas de personas queriendo felicitar a sus seres queridos, hoy la cosa no es muy distinta, la gente se reúne en sus casas con las pocas personas que puede y festeja, en su intimidad, la llegada del año nuevo y felicitan, con diversos medios, a sus seres queridos en otros lugares.

Las líneas telefónicas de los miles de teléfonos locales y los otros miles de teléfonos celulares se saturarán en unos minutos, pero esta vez no son sólo las líneas de telefonía las que estarán llenas de parabienes de tipos varios, esta vez también han sido utilizadas las redes sociales. Ya desde hace unas semanas atrás los muros en Facebook y el Timeline de miles se han llenado de muchos tipos de felicitaciones, imágenes con perros disfrazados de Santa Claus, bebés gritando felicitaciones y demás tipos. Otra forma han sido los extensos mensajes que la gente publica para hacer un recuento de lo que le sucedió en el año, recordar gente, añorar situaciones, lamentando eventos y haciendo una especie de profecías esperanzadas para el año siguiente, promesas y propósitos.

Entre las muchas cosas que se escribieron encuentro gente optimista que habla de que el mundo está mejorando, me pregunto yo en qué mundo vivirán aquellas personas, dicen que el mundo avanza en democracia, que ya no hay tantos pobres, que la tecnología cada vez es mejor, que la medicina cada día salva a más gente, que los muertos disminuyen y que todo será mejor.

Lo leído es impactante, podemos leer lo que dicen estas personas y remontarnos instantáneamente a un fragmento de esa canción de Charly García en la que dice “Mientras nosotros morimos aquí,  con los ojos cerrados, no vemos más que nuestra nariz.”, y me pregunto yo ¿para quién mejorarán las cosas? ¿Para quién han mejorado estas cosas? Para los trescientos mil desaparecidos en México, no; para los catorce detenidos el 1 de diciembre en la Ciudad de México y que estuvieron retenidos casi un mes, no; para los miles de pobres en México, no; para los muertos en el mundo, no; para los que no tienen esta noche una pieza de pan para comer, no; para esas víctimas que el sistema no preparó, no.

De qué le puede servir a la humanidad que “hayamos llegado” a marte si en África la gente se muere de hambre, o aquí mismo en México, de qué nos puede servir que un mexicano sea el hombre más rico del mundo si en México hay 52 millones de pobres. Muchas cosas se descubren, muchas cosas se ganan, muchas cosas se logran, pero pocas veces pensamos para quién se descubren, ganan y logran esas cosas.

En este año que inicia tenemos que intentar ver más allá de nuestra nariz. Hace ya un rato que en Europa están en el 2013, aquí faltan 15 minutos y la calle está tranquila, me asomo por el balcón y son pocas las luces que se logran ver encendidas en las casas cercanas ¿la paz que ahora reina en la ciudad continuará durante este año por empezar?


Ezra  Alcázar

martes, 25 de diciembre de 2012

"Por la noche la soledad desespera"


La relación con mi ciudad siempre ha sido misteriosa, nací aquí y aquí espero morir. Cada vez que salgo de ella, cosa rara en la cotidianeidad personal, me siento muy mal, mi organismo no funciona bien, mi cabeza no piensa igual y mi espíritu permanece lánguido.

Salí a la calle a buscar los eventos y personajes del día a día, el carro que casi te atropella, la señora que te mira extrañada, el hampón que intenta asustarte, los niños léperos del parque, el “viene viene” de los tacos, el empujón y el pellizco en el metro, el olor de los cafés, la pestilencia de los vagabundos, las “súplicas” de los mendigos, las malas historias de los que piden dinero en los autobuses, los vendedores ambulantes, los “hidalgos” del metro que no dejan sentarse a las mujeres, la locura de la misma ciudad.

Es triste, la ciudad vacía, me hallo en este momento solo.

Camino y camino pero no encuentro nada más que los altaneros gatos que no se quitan cuando paso con mi perro, no sé si ellos estén conscientes del poder de sus fauces, pero yo sí así que decido irme por otro lugar.
La ciudad me tiene saudoso, no sé explicarlo bien y por eso me describo así, saudoso.

Estoy a punto de correr a una de esas plazas que siempre están llenas en busca de un empujón, en busca de los malos modos de la gente, en busca de la persona amable del día, en busca de las historias de esas personas que a diario llenan mi aburrida existencia. Me encuentro en el semáforo, podría atravesar ya, pero sólo estoy esperando a que un carro pase para poder correr frente a él y sentir la adrenalina que produce la proximidad al dolor.

La temporada decembrina me gusta menos de lo poco que ya me gustaba, la melancolía parece venir de la mano de la alergia y los antihistamínicos, las deudas y uno que otro regalo que mañana no recordaré.


"Y la ciudad, ahora, es como un plano
De mis humillaciones y fracasos;
Desde esa puerta he visto los ocasos
Y ante ese mármol he aguardado en vano.
Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
Me han deparado los comunes casos
De toda suerte humana; aquí mis pasos
Urden su incalculable laberinto.
Aquí la tarde cenicienta espera
El fruto que le debe la mañana;
Aquí mi sombra en la no menos vana
Sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
Será por eso que la quiero tanto."
                                  JORGE LUIS BORGES

domingo, 2 de diciembre de 2012

Silencios de olvidos que tiene mi hoy…



Salgo a la calle con colirio, celular, bolsas para los desechos de Chief y un cepillo de dientes que hace unos minutos saqué de mi maleta y metí al bolsillo trasero de mis bermudas.

Voy caminando en dirección al corredor donde espero no haya perros ni gente. Mientras camino suena el celular, es un mensaje y me resisto a leerlo pues deben ser las noticias que me dirán lo que ya sé pero en su versión amarillista. Mientras sigo camino al corredor vuelve a sonar el celular, pienso que el mensaje y la llamada están relacionadas y son importantes, leo rápido antes de contestar y veo que el mensaje es de ella y la llamada no. En la llamada me piden que por favor pase unos vídeos y fotografías que tomé el día de ayer en la trifulca de Reforma, los quieren para probar que muchas de las detenciones fueron injustificadas.
El mensaje trae unos versos que me ponen a pensar, sigo caminando y viendo los adornos navideños que me lastiman los ojos en la oscuridad de la colonia.

Mientras camino sin ver a ningún lado alguien me grita −Disculpa, hijo…− ¿Quién será? ¿Alguien que me conoce se habrá dado cuenta que la camisa que traigo es la misma de ayer? ¿Alguien que me quiere hacer notar que mis bermudas están tan llenas de huellas de perro como la pared de una perrera? O simplemente es otra persona que me quiere distraer preguntándome una calle para después asaltarme como la primera vez que fui asaltado en esta ciudad.

Sigo pensando en los versos que ella me escribió, en la persona que me llama algunos pasos atrás y en que cualquier momento Chief me hará pasar una vergüenza. Decido voltear y es una señora, muy tranquila me grita −Cuidado niño, te vas a caer− rápidamente veo hacia adelante y encuentro una coladera oscura y destapada. Como García Márquez me he enterado a la mala del poder de la palabra. El traspié que me provoca el no caer en la oscura coladera de mi soledad ha hecho que borre el mensaje que tanto me hizo pensar, ya no recuerdo los versos así como no recuerdo su voz y ni su cara, toda ella se ha borrado de mi mente dejando en mí sólo un eco extraño de su voz y unas borrosas luces de su rostro.

Llego a casa dispuesto a escribir lo sucedido y Tito Rodríguez me recibe diciéndome “Sombras de penas, silencios de olvidos que tiene mi hoy. “


viernes, 16 de noviembre de 2012

El día del desasosiego.


El día del desasosiego.

Hace unos años José Saramago dio una conferencia en la que decía “La democracia está ahí, como si fuese una especie de santa en el altar de quien ya no se espera milagros… pero que está ahí como una referencia”, más  adelante en el discurso Saramago dice que la democracia está secuestrada, condicionada y amputada por las grandes organizaciones financieras internacionales, FMI, OMC y los bancos mundiales. Estas declaraciones seguramente causaron desasosiego en más de uno, y está bien porque sólo un hombre como Saramago que vivió siempre desasosegado podía hablar y escribir para desasosegar con sólo unas cuantas palabras.
Hoy podemos ver que sí, que nos lo pueden decir más fuerte, pero no más claro, son los sumos sacerdotes del poder económico los que controlan la “democracia” y el mundo. Son ellos los que han decidido dejar al mundo en una crisis financiera, son ellos los que han decidido crearse un mundo para ricos donde hay víctimas que no diseñó este sistema.
Fue hace noventa años que Saramago nació para un día decir siendo ciegos no avanzamos seamos lucidos, y fue Saramago en su vida tan lucido como en sus libros que son novelas y no panfletos. Y fue esa capacidad de tomarle el pulso al mundo lo que llevó a Saramago a comprender que los seres humanos somos ínfimos en la infinitud del universo, pero que sí podemos ser grandes si utilizamos la inteligencia y la sensibilidad.
Saramago escribía libros en donde no estaba su vida, sino sus obsesiones y son esas obsesiones el caos del mundo que para Saramago era un orden por descifrar.
Saramago es quien me llama desde el librero y me dice léeme y actúa, léeme y ordena, léeme y soluciona, léeme y haz algo por este gran paisaje que es el mundo. Y hoy Saramago duerme y tiene sueños tan consistentes como siempre los tuvo.
El 18 de junio del 2010 la “hijaeputa”, como llama Pilar del Río a la muerte en una entrevista, se encariñó con Saramago y lo llevo a vivir siempre con ella para que muchos, como dijo una política portuguesa, muriéramos al día siguiente como lo hizo Monsiváis y no pudiéramos recuperarnos nunca de tan gran pérdida.
Pero puedo terminar este texto convencido de que Saramago, portugués y mexicano, nos mira y nos llama locos por lo que hacemos, nos llama locos por el homenaje de amor que se hace hoy para recordarlo, pero nos llama locos con el sosiego de que nos dejó sus libros con las enseñanzas más importantes que nos pudo haber dejado.

“Me abrazo a las palabras que he escrito, les deseo larga vida y recomienzo la escritura en el punto que la había dejado.”José Saramago




Ezra Alcázar